Jujuy, 30 de Julio de 2017.

Después de la primera semana de adaptación y primer contacto con el barrio, al fin comenzaban las colonias de invierno, en las que durante dos semanas realizaríamos actividades con los niños de los barrios “16 de mayo” y “13 de julio”, con el objetivo de que durante estas horas se evadieran de su realidad y disfrutaran siendo niños.

El lunes nos reunimos con los jóvenes y fuimos por los respectivos barrios invitando a los más pequeños a participar en dichas colonias, en las que cada día se trabajaría un derecho diferente (a jugar, a la salud, a la amistad y a cantar).

Al día siguiente comenzaba todo con una ronda de presentación, con unos niños que en principio eran anónimos pero que con los días pasaron a tener rostro, nombre, apellidos y un hueco en nuestros corazones.

Poco a poco el proyecto fue tomando forma. Día tras día vimos a los niños jugar, reír, cantar, saltar, bailar… Y siempre con ese gesto de cariño y alegría que tanto nos ha llenado en lo poco que llevamos de aventura.

También ha habido momentos duros, como aquella vez que Cintia y Rubén encontraron a Máximo, un nene de 5 añitos, escondido detrás de la cancha, sucio, sin expresión alguna y con la mirada perdida. En ese momento llegó Patricia y trató de averiguar qué le pasaba. De primeras no consiguió respuesta por su parte, pero tras un largo rato intentando sacarle el más mínimo gesto de felicidad, entre varios logramos integrarlo un poco en el grupo de niños que jugaban en la cancha.  A partir de ese momento esa cara de tristeza y esa mirada perdida pasaron a ser gestos de cariño y complicidad.

Sin olvidar el accidente que sufrió Bobby, un cachorrito que fue atropellado por una camioneta. Se convirtió en unión para el grupo y fue un golpe de suerte, ya que ahora tiene un hogar, alimento y una familia que le quiere.

El día 20 celebramos en la Casa de la Dignidad el Día del Amigo junto a los jóvenes, donde compartimos gaseosas y panchos. Lo pasamos genial y sin duda no faltaron el juego de “La Mafia” y “El Truco” (“El Truc” para los valencianos).

Para terminar esta semana llena de emociones, nos fuimos con los jóvenes de la Casa a Tilcara, donde tuvimos la oportunidad de conocer el pueblo y sus maravillosos rincones. Visitamos el Pukara, un asentamiento Inca con unos paisajes que nos dejaron impresionados.

Nos vemos para contaros más aventuras de la última semana de colonias.

Un abrazo,

Mar, Javier H., Patricia, Irene, Elena, Javier M., Cintia, Rubén y Jose Alberto.