Bérégadougou, 12 de agosto de 2017.

Seguimos nuestro día a día en CLIMA con la misma ilusión que al inicio de nuestra travesía. Adaptados ya al ritmo de vida africano, podemos afirmar que estas últimas semanas han sido las más productivas.

Nuestro trabajo de albañiles ha dado sus frutos y hemos podido terminar las reformas del gallinero. Tan solo resta que el carpintero finalice el tejado.

Asimismo y después de que la lluvia hiciera su parte, conseguimos plantar casi mil eucaliptos en el “pequeño campo”.

Pero sin duda alguna, los momentos más entretenidos los hemos pasado con los más pequeños de aquí. A lo largo de las tardes, hemos hecho diversos talleres y juegos con ellos. Hemos sido pintores y hemos confeccinado pulseras.

Y sobre todo, hemos jugado, reído y aprendido muchas cosas con ellos. Nos han enseñado que se puede ser responsable desde muy pequeño, que no hace falta grandes juguetes o tecnologias superdesarrolladas para pasarlo en grande, que sin hablar el mismo idioma podemos llegar a entendernos y que una mirada es capaz de tocarte el corazón.

En nuestros ratos libres, hemos tenido la oportunidad de disfrutar de algunos de los lugares con más encanto de Burkina. Parajes naturales como las Cascadas de Karfiguéla o las Dommês de Fabedougou.

También, turismo por Bobo-Dioulasso con intensas compras y grandes regateadores. Compartimos un día con todos los Hermanos De La Salle de Burkina y pudimos disfrutar de la presencia del Hermano Josean un par de días por CLIMA.

Con una mezcla de tristeza y alegría, mañana nos tocará día de despedida de esta gran comunidad.

Au revoir Burkina et bonjour España.

Davinia, Borja y Fernando.