Testimonios Por Un Mundo Mejor: Martin Luther King

Martin Luther King fue un líder americano que luchó por los derechos civiles en Estados Unidos, también participó en numerosas manifestaciones contra la Guerra de Vietnam, y por la lucha contra la pobreza, el racismo y la xenofobia, especialmente, contra la población negra.

Siempre se le recordará por su tenaz lucha por la ética y la defensa no violenta de los derechos de los más vulnerables y excluidos de la sociedad. En el emblemático discurso del 28 de agosto de 1963 en Washington DC ante 200.000 personas proclamó abrir el camino hacia la justicia racial y la libertad de todos los hombres, independientemente de su credo, ideología, raza o religión.

“Tengo un sueño” fue el título de su famoso discurso, en el que soñaba un país unido bajo la misma bandera de la libertad, la igualdad y la paz.

(Extracto del discurso)

“Yo tengo un sueño de que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo: ‘Creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales’.

Yo tengo el sueño de que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.

Yo tengo el sueño de que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.

Yo tengo el sueño de que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter. ¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo el sueño de que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación; un día allí mismo en Alabama, pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas. ¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo el sueño de que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada y toda la carne la verá al unísono. Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir en la montaña de la desesperación una piedra de esperanza. Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un día seremos libres.”

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