Tercer encuentro del voluntariado internacional 2026
El pasado fin de semana, 9 y 10 de mayo, el Colegio La Salle de Palma acogió el tercer encuentro de formación del Voluntariado Internacional de Verano 2026 de PROYDE Levanteruel, PROYDE Noroeste y Fundació Proideba. Un espacio de convivencia, preparación y crecimiento compartido que reunió a los voluntarios y voluntarias que este verano vivirán su experiencia de cooperación internacional en Ruanda.
El encuentro contó con la participación de María Magdalena Morey, Pablo Rodríguez, Iván Mendoza y Andrea Gilabert, integrantes del Proyecto Kirenge. Así como, Iván Morales, Paula Domínguez y Sara Viesca, participantes del Proyecto Muhanga.
Como acompañantes y coordinadores del encuentro estuvieron presentes el Hermano Rafa Matas, Hermano Miguel Ángel Sanz, María del Mar Gallego, técnica de Fundació Proideba, Fernando Royo, delegado territorial de PROYDE Levanteruel, y el Hermano Luis Miguel Sanz, delegado territorial de PROYDE Noroeste, quienes acompañaron y animaron cada uno de los momentos vividos durante el fin de semana. Además, tuvimos la visita de María del Mar Carbonell, del equipo de animación del sector La Salle Valencia-Palma y de Juán Velasco, voluntario de La Salle México.



La jornada del sábado comenzó con la charla de interioridad y espiritualidad lasaliana “Caminando desde dentro…”, guiada por el Hermano Rafa Matas. Fue un momento para detenerse, mirar hacia el interior y profundizar en el sentido de la experiencia que están a punto de vivir, desde la sencillez, la fe y el compromiso.
Posteriormente, los grupos de Muhanga y Kirenge trabajaron por equipos el Proyecto de Grupo, compartiendo expectativas, inquietudes y líneas comunes que quieren cuidar durante su voluntariado. Después, todos compartieron la comida junto a la Comunidad de Hermanos del Colegio La Salle de Palma, en un ambiente cercano y fraterno.



Por la tarde, los participantes disfrutaron de un itinerario vivencial por el centro histórico de Palma, recorriendo algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad y dejándose sorprender por su riqueza cultural, artística e histórica.

El recorrido estuvo guiado por el Hermano Miguel Ángel Sanz, quien acompañó al grupo compartiendo explicaciones, anécdotas y detalles que ayudaron a vivir la ciudad desde una mirada cercana y significativa. Ya entrada la noche, regresaron al colegio para cenar y descansar después de una intensa jornada.



El domingo comenzó con un taller de oración africana dirigido por el Hermano Luis Miguel Sanz, que permitió acercarse a la espiritualidad y tradición religiosa del continente africano desde la vivencia y la participación.
Más tarde, los participantes mantuvieron una reunión online con el Hermano José Antonio Soto, director de la ONGD PROYDE, y el Hermano Paco Fallado, responsable de voluntariado de PROYDE, quienes trasladaron un mensaje de apoyo, cercanía y ánimo para vivir esta experiencia como una oportunidad de transformación personal y encuentro con otras realidades.
A continuación, Jesús Hueso, antiguo voluntario internacional y enfermero del Colegio La Salle de Palma, ofreció una charla sobre recomendaciones sanitarias y cuidados básicos para la estancia en Ruanda, compartiendo además parte de su propia experiencia como voluntario.


Tras una pausa para el café, se realizó un juego de rol basado en un caso práctico de cooperación internacional. La actividad generó un espacio de reflexión muy enriquecedor, ayudando a comprender que los proyectos de cooperación sólo tienen sentido desde la escucha, el respeto y la implicación conjunta de todas las partes, evitando imponer decisiones externas y poniendo siempre en el centro a la contraparte local.

El encuentro concluyó con un recordatorio de los últimos aspectos organizativos y burocráticos relacionados con vacunas, visados, registro del viajero, seguros y últimos aspectos preparativos del viaje. Antes de despedirse, los voluntarios y acompañantes compartieron una foto de familia como recuerdo de este fin de semana vivido juntos. Después de la comida, cada participante regresó a casa con la “mochila” un poco más preparada y el corazón un poco más dispuesto para la experiencia que vivirán este verano.
Por último, desde aquí, queremos agradecer la calurosa acogida de la Comunidad de Hermanos de La Salle de Palma, con su director al frente, el Hermano Fidel Pérez que hizo que voluntarios y acompañantes nos sintiéramos como en casa.

